El gobierno aumenta el impuesto al juego online para financiar el déficit

Publicado por on Oct 23rd, 2020 y archivado en EL PAIS Y EL MUNDO. Sigue las actualizaciones de esta noticia mediante RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta a esta noticia.

El ministro de Hacienda Martín Guzmán incorporó al proyecto de presupuesto 2021 un aumento del impuesto a las apuestas online de 2% a 5% y su alcance a las aplicaciones telefónicas, con un registro de los dominios a cargo del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).

Se estima que el volumen de apuestas es de 2400 millones de dólares, pero como las empresas funcionan de forma clandestina es poco y nada lo que se percibe. Un 95% se coparticipará con las provincias y un 5% financiará los planes de Arsat.

Fue una de las 40 modificaciones implementadas en la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, que este viernes firmará dictamen de la ley de leyes para llevarla al recinto el miércoles. Oficialistas y aliados sumaron fondos para sus provincias hasta minutos antes de la reunión, pero Cambiemos no logró ser atendido en ninguno de sus reclamos y no garantizó el respaldo.

Los principales eran habilitar a las provincias a tomar deuda en moneda local, coparticipar el impuesto Pais (que grava la compra de dólares) y la financiación de sus pasivos impagos con el Anses y el retorno del fondo federal sojero, que repartía entre las provincias el 30% de las retenciones a las exportaciones de esa oleaginosa y fue eliminado por Macri en 2018.

Guzmán, que cotejó cada retoque al presupuesto junto a los senadores oficialistas para evitar desencuentros, aceptó subir de 13 a 20 millones de pesos los subsidios al transporte público del interior del país, como había anunciado Heller el martes, pero se negó a elevar un peso más o derivar una parte de los 67 mil millones destinados al área metropolitana.

No conformó al bloque Córdoba Federal, ligado a Juan Schiaretti, cuyos 4 votos son claves para el quórum. «Es insuficiente, inequitativo y antifederal y pone en riesgo el servicio de transporte público, volverán a desencadenarse conflictos severos como el que tuvimos en Córdoba, con 20 días de paro. En el área metropolitana, el boleto es de 20 pesos, en mi provincia 31.9 y en Tucumán y Santa Fe 30. Queremos que al menos el 30% de los subsidios sean para el interior», sostuvo Paulo Cassinerio.

Cassinerio no logró aumentar de 45 a 66 mil millones de pesos la partida para financiar las deudas previsionales de las 13 provincias con caja propia, pero el oficialismo confía en que ningún bloque se desconecte y en tal caso algún artículo se apruebe con menos que la mitad más uno del recinto. 

Para aprobar el presupuesto, Guzmán sumó promesas de obras, incorporó las inversión a la ley de software, pero se negó a incrementar la inversión en los déficit jubilatorios de las provincias, como había pedido Schiaretti. El oficialismo lo quiere tratar el miércoles. 

Córdoba sí será favorecida con un fondo nacional de manejo del Fuego, creado con la contribución del tres por mil por ciento de las primas de seguros excepto las del ramo vida, a cargo de las aseguradoras, que deberán liquidar los aseguradores a la superintendencia de seguros de la Nación.

En el toma y daca hubo varios aliados ganadores como Misiones, con 3 diputados en el decisivo bloque de Unidad Federal, presidido por el mendocino José Luis Ramón: consiguieron una zona franca aduanera en los municipios de Posadas, San Vicente, Javier y Comandante Andresito, que podrán comercializar productos que ingresan por la frontera sin pagar impuestos.

El gobernador Sergio Ziliotto, de La Pampa, logró un artículo a medida de su provincia como solía hacer cuando era diputado: el jefe de Gabinete se compromete a pagar una sentencia de la Corte; compromiso que toma además con Santa Fe. «Es histórico para mi provincia», reconoció el socialista Luis Contigiani, que comparte el intebloque federal con los cordobeses y los lavagnistas.

En el reparto a las universidades fue otra moneda de cambio pero quedará abierta durante todo el año, porque además del presupuesto asignado a cada una se creó un fondo de más de 4000 millones de pesos para que el jefe de Gabinete reparta a gusto.

«Esto golpea las autonomías universitarias», se quejó Cassinerio y llevó un reclamo del salteño Andrés Zottos, otro aliado clave del Gobierno, para sumar fondos a la Universidad de su provincia; mientras que el radical Luis Pastori, de Misiones, denunció que la de San Vicente quedó casi desfinanciada. Pero Guzmán cumplió con su precepto de avanzar en una «sostenibilidad fiscal», que por ahora está lejos del superávit.

«No pueden pedirnos todo lo que no consiguieron en los últimos 4 años, cuando lo único que hicieron fue bajar el gasto y subir los intereses de deuda», se fastidió Heller ante tanta demanda. 

El presupuesto prevé un déficit de 4.5% del PIB, aun con una abrupta baja de la carga de intereses de deuda por el acuerdo con los bonistas extranjeros: representará menos del 10% del gasto, cuando en 2019 rozaba el 20 y contemplaba además los desembolsos del Fondo Monetario Internacional, que el año que viene usará la letra chica del presupuesto para negociar una devolución. Pero en Hacienda explican que la mayor parte de los fondos que se privarán de enviar a Wall Street se volcarán a la obra pública.

Heller anticipó que hay una pauta de aumento salarial del 35.6%, 5 puntos por la inflación prevista, y está escondida en un «fondo compensador» y no se refleja en las planillas. De todos modos, en su exposición del martes, el presidente de la Oficina del Presupuesto del Congreso Marcos Makón destacó que sólo el 12% del gasto es para funcionamiento del Estado nacional y por lo tanto un retoque salarial no modifica la ecuación.

La mitad de la inversión es en servicios sociales, ayudas que concentra el Ministerio de Desarrollo Social y Anses y ni siquiera contemplan los planes aplicados este año para paliar la pandemia, que obligaron a financiar más de la mitad del gasto con emisión monetaria del Banco Central. 

Sin esas erogaciones, según el presupuesto 2021 la maquinita cubrirá el 35%, fondos que no se coparticipan con las provincias y contribuyen a la inflación y a la demanda de dólares por fuera del mercado legal, que mientras ser realizaba la comisión cotizaba a 190, un brecha de 100%. «Con esas cifras, sabemos que el presupuesto es irrealizable», auguró Jaime Campos de la Coalición Cívica.

El proyecto sumó además un crédito para las administradoras eléctricas del interior del país sin una deuda elevada con la mayorista Cammesa, que sufre graves incumplimientos de las principales distribuidoras. Los diputados del interior quieren premio para las suyas que pasaron las pandemia sin mayores retrasos.

Hay más gastos y no sólo por las obras que se incorporaron, que al ser plurianuales bien podrían olvidarse en 2021. Las provincias tabacaleras lograron que la transferencia de los subsidios sea mensual sin retribuciones y el ministro de Defensa Agustín Rossi comprometió al jefe de Gabinete a cumplir con la ley para destinar un porcentaje del presupuesto a la industria militar. 

Además, Matías Kulfas incorporó 24 mil millones para financiar los subsidios a las empresas del sofwtare alcanzadas en la demorada ley de economía del conocimiento. 

Todos al juego

Si bien Guzmán prometió que pronto enviaría una reforma tributaria, en el presupuesto se anticipó con una modificación al impuesto al juego, que rige por una ley sancionada en 2016 y según el proyecto pagará más y se gravará cuando se trate de aplicaciones telefónicas.

La alícuota sube de 2% a 5% «sobre el valor bruto de cada apuesta y/o juego de azar» y se incrementará un 10% para las apuestas en que intervenga un sujeto o empresa con sede en un paraíso fiscal, denominado país «no cooperante o de baja o nula tributación» en la jerga tributaria.

El 5% a la recaudación será destinado a la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima (ARSAT) y el 95% según los parámetros de la coparticipación, que reparte su mayoría entre las provincias según índices establecidos en 1988.

El volumen de apuestas on line estimado es de USD 2.400 millones anuales, pero la mayoría no los paga porque se camuflan con agentes locales o «levantadores de juego» que cobran y pagan en su nombre o a través de tarjetas prepagas, billeteras virtuales, transferencias digitales o tarjetas de créditos con otros consumos o páginas oficiales.

La redacción buscó ampliar el impuesto a cualquier tipo de plataforma digital, sin importar su dispositivo de «descarga, visualización o utilización, incluso aquellos llevados a cabo a través de la red Internet o de cualquier adaptación o aplicación de los protocolos, plataformas o de la tecnología utilizada por Internet u otra red a través de la que se presten servicios equivalentes que, por su naturaleza, estén básicamente automatizados».

Y habrá un fuerte contralor a las telefónicas y proveedoras de internet, sólo de la AFIP sino también de la Enacom, que tiene a su cargo la regulación del servicio de telecomunicaciones. Crea un Registro de Control online del Sistema de Apuestas para fiscalizar, con la colaboración de la Dirección Nacional del Registro de Dominios de Internet.

Eludir el impuesto no sería tarea sencilla, porque, según el texto, además de cotejar datos bancarios y de facturación, se presumirá que hay apuesta online cuando se la detecte en el código del teléfono móvil de la tarjeta SIM o en la dirección IP del dispositivo electrónico del receptor del servicio. Con esta información, además, las provincias podrán gravar ingresos brutos con mayor precisión y sumar aún más a sus alicaídas arcas. 

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