Productora Integral de Bs.As

En la costa, el after beach también es con vino

Publicado por on Dic 7th, 2017 y archivado en Turismo. Sigue las actualizaciones de esta noticia mediante RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta a esta noticia.

Costa & Pampa, a 26 km de Mar del Plata, suma un nuevo atractivo al verano en la costa. Su eslogan bien podría ser de la playa a la bodega.

El mundo del vino en la Argentina está construido, en buena medida, sobre viejas tradiciones. Las primeras producciones son del año 1500. Desde ese momento, pasó mucha agua -y vendimias- bajo el puente. El país ingresó al “nuevo mundo” del vino por la puerta grande con el malbec y hoy es el quinto productor del planeta.

Esas tradiciones, cuentan los enólogos y bodegueros, son difíciles de cuestionar. Y el gusto muchas veces queda anclado en algunos saberes -y sabores- que no cuestionamos demasiado. De diez botellas de vino que se venden en la Argentina, sólo una es de blanco. La cepa estrella sigue siendo el malbec. Y el público, por sólo dar un ejemplo, se resiste fuertemente a las tapa a rosca por sobre el corcho en las botellas, aún cuando su uso es extendido en toda Europa y Estados Unidos.

Con este panorama planteado, la bodega Costa & Pampa decidió ir a contracorriente. Al igual que otra decena de emprendimientos, se instaló en la provincia de Buenos Aires. Ellos doblaron la apuesta y fueron a Chapadmalal; de esa forma, el emprendimiento del gigante Trapiche se convirtió en la primera bodega de influencia oceánica de la Argentina.

Brisa marina

A diferencia de la Cordillera, acá las lluvias son abundantes -1.200 milímetros al año contra 200 en Mendoza- y el clima frío y húmedo. Todo eso explica Santiago García Pía, responsable de turismo de la bodega, en una mañana fresca y soleada, a sólo 26 kilómetros de la ciudad de Mar del Plata, que se prepara para una nueva temporada.

 

Mientras la caminata nos lleva hacia los viñedos, García Pía cuenta sobre esta tierra negra y fértil, a diferencia de la de otras regiones que hacen vino. Habla sobre la apuesta de Costa & Pampa por las cepas que menos elegimos los argentinos.

Luego de varias pruebas en el suelo, la bodega decidió quedarse con hectáreas productivas de chardonnay, sauvignon blanc, pinot noir, merlot, riesling y gewürztraminer. Según los especialistas, el lugar es ideal para varietales de ciclo corto.

“Hacemos cuatro variedades de blanco y dos espumantes. De tinto, sólo estamos produciendo un pinot noir”, explicó sobre el proyecto, que arrancó en 2009 con 10 hectáreas y ahora tiene 25.

La mirada se pierde en las hileras de vid. El piso está forrado con alfalfa y diente de león, una alfombra rica en proteínas, con la mirada puesta en la vendimia de marzo. García Pía cuenta que probarán con merlot y albariño, una variedad típica de Galicia (España), además de algunas de pinot. Esos son los planes a futuro.

Mientras, en la mesa de degustaciones esperan algunas etiquetas de vinos que están haciendo aquí y ahora. El primer turno es para un sauvignon blanc, que muestra sus notas cítricas, de acidez bien marcada.

“Estos son los vinos que se buscan ahora: no tan alcohólicos y fáciles de tomar. Un trago llama a otro trago”, acota García Pía, mientras maridamos la cata con una tabla de fiambres. Luego sigue un pinot noir, con un final de boca intenso, que nuestro guía sugiere acompañar con sushi o rabas, un clásico de la gastronomía popular de Mar del Plata. Luego vienen los espumantes, mientras se habla de clima, suelo y costumbres de consumo del vino.

Los que aún guardan algo de energía pueden tomar algunas de las bicicletas para seguir recorriendo el viñedo. Los que quieran seguir la degustación fuera de la bodega pueden optar por The Wine Bar (San Lorenzo 2980) o Sarasanegro (San Martín 3458), dos lugares que venden los vinos de Costa & Pampa en La Feliz.

 

Volviendo al comienzo, el mundo del vino dejó de ser territorio exclusivo del malbec y de los escenarios de cordillera. En los atardeceres del verano que están por llegar, el “after beach” puede mudarse de la playa a la bodega. Y, cuando el sol cae, perder la mirada en la hilera de viñedos con una copa en la mano.

Diego Jemio.

​MINIGUIA

Cómo llegar

Aerolíneas Argentinas vuela hasta Mar del Plata desde Aeroparque y Ezeiza. Los pasajes cuestan desde $ 1.242, ida y vuelta con impuestos (www.aerolineas.com.ar).

Desde Retiro, Costera Criolla tiene un servicio de bus semicama por $ 580 (sólo ida). El servicio cama suite de Plusmar y Tony Tur cuesta $ 795. El viaje dura cinco horas y media.

Un brindis a orillas del mar (Costa y Pampa).

Dónde alojarse

Una noche en una habitación doble en el hotel Elegance (cuatro estrellas en Playa Grande) cuesta $ 2.750, con desayuno y estacionamiento incluidos. Hay un descuento del 15 por ciento por pago en efectivo (www.elegancehotel.com.ar).

Cuánto cuesta

La visita a la bodega Costa & Pampa tiene un valor de $ 150 por persona. El paseo guiado dura una hora e incluye la degustación de tres etiquetas.

Para aquellos que quieran almorzar, se ofrecen picadas y copas de vino por $ 300 por persona. Informes y reservas en turismo@cyptrapiche.com.ar o llamando al (0223) 4644312.

 

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