Ni rubia ni morena, se lleva el ‘rose gold’

Publicado por on Dic 16th, 2016 y archivado en Columnistas. Sigue las actualizaciones de esta noticia mediante RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta a esta noticia.

aalfcewMODA >> Entre el dorado y el rosa, el ‘rose gold’ se ha convertido en el color de pelo más deseado del momento, al menos entre las más atrevidas. En Instagram acumula más de 60.000 fotos etiquetadas con la expresión #rosegoldhair y muchas celebrities, como Kylie Jenner, la modelo Amber Le Bon o Elle Fanning, no han dudado en teñirse la melena de este tono. Lograrlo, como sucede con otras de las coloraciones que han sido últimamente tendencia -desde el bronde (castaño + rubio) hasta el granny (gris+blanco) pasando por el ronze (pelirrojo+castaño)- requiere un minucioso trabajo que es más recomendable hacerse en un salón que en casa.

«Para lograr este efecto, lo más probable es que primero haya que decolorar el cabello, para así dejarlo con un tono lo más claro posible, y después aplicar una mezcla de dorado y rosa, ya que el ‘rose gold’ no existe como tal», explican desde Art Lab (Madrid, Irún, 25). Por tanto, intentarlo en el baño no es una idea demasiado buena… «Existen coloraciones de fantasía en tiendas especializadas, pero aconsejo que si una chica se lo quiere hacer ella misma se asegure al 100% de el producto se va totalmente con los lavados», aconsejan en el salón madrileño.

El hecho de que sea un tinte ‘customizable’ permite obtener muchas variaciones, sobre todo, según sea la base. Se puede optar por un acabado casi platino, como el de Kylie Jenner o el de Elle Fanning, o decidirse por versiones más oscuras, similares al efecto que lleva Amber Le Bon. Otra idea es subir el tono rubio hasta el máximo, dejando un efecto muy similar al de Sienna Miller, que se acerca casi al cobrizo.

En términos generales, en Art Lab dan una regla sencilla: «El más claro para las pieles pálidas y ojos azules, verdes o miel, sin embargo si nos decantamos por la versión más oscura, se amolda mejor a la tez morena». Además, este color permite jugar con trabajos menos arriesgados con técnicas como los reflejos o el balayage en rosa sobre una base en rubio oscuro o tiñendo solo la capa de abajo.

Otro aspecto esencial para apuntarse al pelo en ‘rose gold’ es el peinado. «Favorece tanto en cortos como largos, pero lo importante es que vayan bien pulidos para apreciar su brillo», señalan desde Salón Toro (Barcelona, Paseo de Gracia, 63). Precisamente, para no caer en un acabado mate, tan común en platinos y rubios y tonos pastel, estos expertos recomiendan ante todo «proteger la fibra capilar tanto en el salón a la hora de decolorar, como en casa, dedicándole cuidados especiales una vez por semana». Champús protectores de color, aceites y sérums hidratantes son grandes aliados. Los peines anchos de púas también deben formar parte del neceser, ya que evitan la rotura del cabello.

En cuanto al retoque, en Art Lab, comentan, «no es preciso repasarlo cada mes, porque con un poco de raíz oscura también suele quedar bonito». Por tanto, lo habitual es repetir la decoloración cada tres meses, aproximadamente, y el tono rosado, que es menos dañino para la fibra, cada mes.

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